Quimera Bistró: un invierno para redescubrir la mesa de Achaval Ferrer

Quimera Bistró, el restaurante de bodega de Achaval Ferrer que vuelve a renovar su propuesta, esta vez con un menú de invierno pensado para abrazar la temporada más fresca del año.

Al llegar a Agrelo, sobre calle Cochabamba, la escena es la misma que enamora a cualquier viajero que se sienta a comer en Mendoza: viñedos centenarios que acompañan hasta el ingreso, el aire frío que baja de la Cordillera y la promesa de una mesa tendida con vinos de clase mundial.

El legado de Achaval Ferrer

Achaval Ferrer, la reconocida bodega mendocina que fuera fundada por Roberto Cipresso y Santiago Achával, para luego ser adquirida por el grupo Tenute del Mondo (propietarios de bodegas en todo el mundo, entre ellas los Supertoscanos Ornellaia y la de Brad Pitt en La Provence, Francia), se propone dar un nuevo paso en la búsqueda de la excelencia.

Guardianes de un legado que ha respetado, protegido y custodiado hasta nuestros días los viñedos centenarios sobre los que se fundó emerge hace algún tiempo ya Quimera Bistró presentando una propuesta enogastronómica poco habitual para lo que suelen proponer los restaurantes de bodegas en la región.

La cocina como lenguaje

Al frente de la cocina está la joven chef Constanza Cerezo (28), que ya en la apertura del restaurante supo dejar en claro que su cocina es un lenguaje: creación, armonía y belleza. Formada en Argentina y en destinos como Australia, Hawaii o Alaska, hoy en Mendoza explora fuegos, fermentos y huerta propia para dar forma a cada plato.

La cocina para mí es mi forma de expresarme. Es ir al encuentro del equilibrio entre naturaleza y la mano del hombre
— Constanza Cerezo, Chef de Quimera

Ese espíritu se refleja en un menú de invierno donde los productos de estación se combinan con técnicas que van de lo artesanal a lo sofisticado.

Un menú de invierno

En esta nueva carta, los panes de masa madre recién horneados llegan tibios a la mesa, acompañados de manteca ahumada y aceite de oliva de la casa. La temporada invita a sopas y cremas: entre ellas, un delicado coliflor con trufa negra y crocante de parmesano que inaugura el recorrido con calidez.

En los principales, se destacan las cocciones largas y los sabores profundos: cordero braseado durante horas con puré especiado de batata y un risotto de hongos silvestres con queso azul local son dos de los platos más comentados. Para quienes prefieren algo más ligero, la pesca del día se acompaña con manteca avellanada y limón en conserva.

El final no baja la guardia: el cremoso de chocolate amargo con sal marina y aceite de oliva, junto con un sorbete de frutos rojos, sintetiza en un mismo postre intensidad y frescura.

Maridajes naturales

Cada paso está pensado para dialogar con los vinos de la casa. El Chardonnay acompaña las primeras notas, los blends icónicos como Quimera encuentran en las carnes su socio ideal, y los Malbec de viñedo único son el broche perfecto en los postres.

Un sueño compartido

El nombre Quimera proviene de uno de los vinos más emblemáticos de la bodega, y funciona también como metáfora de ese anhelo de alcanzar lo perfecto. En ese camino, el restaurante se suma a la misión de Achaval Ferrer: ofrecer experiencias que integran la excelencia vitivinícola con una gastronomía que está a la altura de su prestigio internacional.

Quimera Bistró
Ruta 7, kilómetro 1056, acceso por calle Cochabamba, Luján de Cuyo, Mendoza
Horarios: Jueves a lunes de 12 a 15 hs
Reservas: +54 261 4192168

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Javier Menajovsky / javier@winerevolution.net / @javierwinerevolution